La duela de madera, antes solo vista en pisos, es un elemento que ha ido al alza en los últimos años como elemento arquitectónico en fachadas y techos. Afibra fabrica e instala cada año varios metros cuadrados de fachada, muros o plafón en duela de madera artificial de fibra de vidrio. Muchos ofrecen duela en vinil impreso, aluminio con cubiertas de PVC vulcanizado, pero nadie logra el nivel de textura, color y variación de piezas con una imagen natural como lo hace Afibra. Nuestras piezas son terminadas a mano en sitio para conseguir el efecto natural de la madera, con su identidad exacta en textura, líneas y tono.
Las duelas en madera como elemento decorativo de fachadas y muros parecen haber llegado para quedarse, conforme el diseño escandinavo ha invadido la arquitectura contemporánea y minimalista y las han hecho suyas al grado de ser uno de sus elementos más representativos.
Inicialmente solo eran posibles de adquirir de forma natural, para después encontrar piezas modulares en vinil que reprodujeran el grabado de la madera, pero que son casi de color sólido a un bajo precio: las hay hechas desde materiales mixtos de plástico y madera hasta totalmente plásticos en PVC, vinil o reciclados de polipropileno. Cada material tiene sus ventajas y desventajas, lo cual se puede resumir en esto: entre más plástico es más durable y fácil de instalar, pero tiene una imagen menos parecida a la madera. Los materiales como el vinil y la madera son los de menor costo, pero también los de mayor degradación o más frágiles. Eso deja a los de PVC y fibra de vidrio como aquellos con los más altos estándares en calidad de acabado, pero aquí inclusive hay diferencias. El PVC debe ir unido a una superficie a la cual se vulcaniza, como el aluminio, lo cual lo hace más rígido, pero más frágil a las abolladuras y fracturas, mientras su terminado, aun cuando es con textura, realmente se imprime con las lonas, lo que lo restringe en cuanto al tono deseado por el cliente pues solo puede escoger entre lo que hay. Olvídese de pedir algún tono o color que no se tenga en catálogo porque sería muy costoso realizarlo para una cantidad menor a cientos de metros cuadrados. Eso deja a la fibra de vidrio como alternativa más práctica para trabajos de mediano a bajo volumen o incluso altos volúmenes que requieran un tono y textura muy específicos. Por marcar las diferencias, una pieza de muestra en fibra de vidrio para un cliente puede tardar quizás en promedio una semana, cuando para hacer lo mismo en aluminio recubierto de PVC vulcanizado tardaría meses y tendrían que cobrarle casi como trabajo hecho, solo por la muestra. La gran ventaja de la duela en fibra de vidrio producida por Afibra es que se puede hacer desde pequeños lotes al tono, textura y grabado según la preferencia del cliente, entregar muestras e incluso realizar trabajos de test en sitio, de ser preciso. También el tipo de trabajo, donde nosotros realizamos láminas que se cortan de acuerdo a la dimensión deseada de la duela y después se refuerzan una por una para crear piezas individuales con muy baja repetición, es algo que pocas empresas realizan actualmente. Esas mismas piezas se anclan a una estructura de nivelación que a su vez se ancla a la estructura, lo que les confiere incluso mayor profundidad a la vista y un efecto aislante contra la temperatura y el ruido. Por último, las piezas ya instaladas se detallan a fin de modificar los tonos de las mismas para llegar a tener una alta variación de pieza a pieza y evitar así que se vean repetidas o en un patrón que no concuerda con la naturaleza de la madera.
Estos son los detalles que solo empresas dedicadas por años a hacer de su muro o fachada una obra impactante logran capturar para su hotel, resort, condominio, plaza comercial, local, restaurante o residencia. Sin importar el tamaño del trabajo, el tono o textura deseada, Afibra puede proveer de forma completa la adaptación del diseño, su fabricación, instalación, mantenimiento y reparación para que usted se preocupe solo por el diseño y nosotros por terminar su obra.













